23 de febrero, segunda fecha del Torneo de Reserva y el conjunto del Sport Boys juega fuera de su lugar natal (Estadio Miguel Grau del Callao). Pues se mudaba al Estadio Municipal de Ventanilla) por decisión de la Liga 1 del fútbol peruano. El motivo principal por el que se estaba dando este hecho era mantener en óptimas condiciones el campo de juego para los partidos que dispute la Profesional del Club Sport Boys y la Academia Deportiva Cantolao. Obligando a mudarse de estadio a la Reserva.

Lo cual generó una serie de conflictos dentro y fuera del plantel, desacuerdos y la baja visita de la hinchada “Rosada”, que cada vez que jugaba la Reserva o la Profesional siempre hizo notoria su presencia. Después de este hecho tan incurrente, lo cual en el fútbol peruano se puede decir que se ve a diario, trajo muchas falencias para el club.

Afectando anímicamente a los jugadores y cuerpo técnico. Pues a que no veían una victoria después de 4 fechas jugadas. Y en donde la fecha 5 se sacó ese peso que venía arrastrando desde el inicio, y lo hizo nada menos que ante su similar del Callao, Cantolao, ganándole 2 – 1. Resultado que hizo levantar cabeza a todo el grupo en general, porque desde aquella fecha literalmente arrancó con el pie derecho.

Por otro lado, la Profesional del Sport Boys sí tenía el estadio, pero no la gloria que hasta ese momento se podía alcanzar. Ya que, de 11 partidos disputados, solo pudo obtener 4 puntos de 33. Y que la intriga era siempre de ¿a qué se debe esta mala campaña?… Porque en lo que fue del torneo de la Liga 1, Los “Chalacos” estuvieron al mando de dos técnicos en un solo años.

Boys estuvo en la boca de todos los medios deportivos por las derrotas consecutivas y por lo que se venía reflejando en su Reserva. Y unas de las respuestas rápidas que provoco fue, el llamado de jugadores de experiencia, tales como; Junior Ross, Paolo de la Haza y Jean Tragodara que por ese momento no pertenecían a ningún club, pero sí se mantenían entrenando en la Agremiación de Futbolistas del Perú (Safap).

Mientras que el Director Técnico de la reserva del Sport Boys, Luis Hernández, con más tranquilidad, hizo algunas variantes dentro de los 11 para cada encuentro. Ya que unos días antes de la ejecución de un partido, modificaba las posiciones de los jugadores dependiendo al rival al que tenía que enfrentar.

Pero la fatiga más grande de este tropezón fue el no jugar de local en el “Misilera”. Y en una de las entrevistas realizada al jugador, Rodrigo Villacorta cuenta que “Este hecho afectó mucho al grupo, ya que veníamos de una excelente pretemporada. Y que a inicios del torneo nos quiten la localía de jugar en el Miguel Grau, fue el golpe más duro que nos tocó venir”.


José Balladares